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81. Como disfrutar de El Chaltén y su majestad, el Fitz Roy. RN 40

En este punto de nuestra aventura llevamos acumulados más de 33.000 kilómetros, todos con particular belleza. Estos últimos de la carretera austral fueron realmente encantadores. Tal vez fueron los paisajes, un colorido de fábula, los campos de hielo, los lagos, la ruta bi modal tan llena de energía, tan llena de magia.

Salimos de Cochrane abandonando esta ruta a la que si tenemos oportunidad, volveremos.

Con un poco de nostalgia aunque también con alegría por esta nueva que nos llevaría hacia la RN 40  en Argentina, llegamos a Chile Chico atravesando la ruta en peor estado de toda la austral.

Recorrimos el pueblo y al día siguiente cruzamos la frontera en el complejo fronterizo Jeinimeni. Con los trámites usuales y un nuevo sello en los pasaportes, ingresamos de nuevo a Argentina por la provincia de Santa Cruz.

Llegamos a Los Antiguos, ubicado en el margen sur del Lago Buenos Aires. Un bonito paisaje donde se combinan los bosques y los lagos australes con el colorido de los cultivos frutales y florales, las chacras o fincas familiares donde se cultivan cerezas, frutillas (fresas), frambuesa, duraznos y otras frutas.

Es considerado la capital nacional de la cereza y cuenta con dos miradores El Vendeunk que se ubica en un cerro circundante al poblado desde donde hay una vista espectacular de todo el pueblo y de el lago Buenos Aires y el mirador del lago Buenos Aires ubicado en la costanera. Cuenta con una pasarela en madera muy bien conservada.

Perito Moreno es un pueblito muy cercano a Los Antiguos. Hicimos una parada en información turística, donde nos dieron el mapa de toda la provincia y una explicación muy detallada de los sitios por conocer. De resaltar la buena disposición de estos funcionarios que mueven el turismo de un país.

Empezamos a cumplir una nueva etapa por la ruta mas larga de Argentina con 5.194 kilómetros y una de las mas largas del mundo. Este fue nuestro punto de partida para descubrirla por ahora, hacia el sur. Llenamos nuestro tanque de combustible, también el bidón atendiendo la recomendación que habíamos recibido de otros viajeros.

Nos sorprendió la gran cantidad de Guanacos que en manadas se amontonaban cerca de la vía. Nuestro primer destino es La Cueva de las Manos.

Tomamos la ruta del cañón del río pinturas, en ripio y en mal estado. Al llegar al final encontramos el estacionamiento para iniciar un trekking de unas dos horas, de baja dificultad.

Fue una caminata agradable en la que atravesamos el valle, el río que mantiene una vegetación muy verde, observando los farallones rojizos que forman un bonito paisaje. Hay que tener especial cuidado con las rocas que al estar sueltas, ofrecen algún riesgo de caída por lo que hay que pisar con seguridad antes de dar el próximo paso. Al llegar encontramos la recepción donde compramos los tiquetes de entrada, que para los extranjeros tenía un valor de ARS 200, unos U$10 p.p.

Antes de iniciar, visitamos el centro de interpretación que contiene abundante información y fue ideal para ambientar lo que veríamos. Además de esos mensajes que nos encantan porque alientan la imaginación.

El circuito lo recorrimos con una guía que nos estimulaba la imaginación. Estas cuevas contienen las pinturas ruprestres más antiguas de el mundo. Declarado por la Unesco como patrimonio cultural de la humanidad.  En su interior los pobladores dejaron sus huellas no solamente pueden verse positivos y negativos de manos sino también escenas de caza de Guanacos, patas de ñandúes, lagartijas y figuras humanas.  Además hay pinturas abstractas, círculos, óvalos.

Fue una interesante regresión al pasado y una visita recomendada. Reiniciamos nuestra ruta hasta llegar a Gobernador Gregores donde pasamos la noche une la YPF en compañía de varios viajeros que venían en ruta.

Por la RN 40 encontramos una ruta en ripio en regulares condiciones, hasta Tres Lagos. Es transitable solo cuando no hay lluvia.

Es una pampa interminable a la que adornan Armadillos, Ñandúes, Guanacos, Liebres y uno que otro Zorro, que a medida que recorríamos se iban volviendo mas comunes. La vía empezó a ser mucho mas divertida al acercarnos al Chaltén, la capital del trekking en Argentina y se recorre bordeando el Lago Viedma.

Ya nos habían contado acerca del viento patagónico, aunque ahora al sentirlo, comprendimos mucho mejor su verdadero significado. Era muy fuerte y al bajarnos a tomar fotos del arco que da la bienvenida al PN Los Glaciares, poco faltó para que nos arrancara una puerta de la negrita. Tan fuerte que a pesar de ser una vía plana, había que conducir en tercera marcha.

El fuerte viento el PN Los Glaciares

Al llegar, entramos al centro de información e interpretación donde nos dieron los mapas de los senderos por recorrer. La llovizna se desató así que nos alojamos en un camping y nos refugiamos.

El Chaltén es una población pequeña y ordenada, fundada en 1985 mas por ejercer soberanía en la frontera, luego que en 1.965 se produjera un enfrentamiento armado en Argentina y Chile. Su nombre proviene de los Tehuelches y significa “montaña que humea”. Hoy está repleta de hoteles y servicios turísticos debido a que fue declarada Capital Nacional del Trekking en 1994 por la abundante variedad de senderos con grados de dificultad que varían. Los mas frecuentados son Laguna de los Tres, Laguna Capri y Laguna Torre, bien señalizados y han sido adaptados por el Parque Nacional, para facilitar el acceso a los puntos panorámicos más importantes.

Por suerte para nosotros terminó la lluvia así que salimos a recorrer la ruta escénica 41 que va del Chaltén al Lago del Desierto por un camino de 37 kilómetros. Es el sitio al que llegan a pie o en bicicleta desde Villa O´Higgins en Chile, al final de la carretera austral y descrito en anteriores historias.

Un bello paisaje que nos invitaba a realizar paradas para tomar fotografías. la carretera se interna por las montañas atravesando ríos y bosques, sobre un un ripio en mal estado. Uno de los atractivos es apreciar el cerro Fitz Roy, aunque durante nuestro trayecto estaba completamente oculto tras unas densas nubes. Se destaca una cascada y la laguna El Cóndor.

Encontramos un monolito que hace una referencia histórica al carabinero Hernán Merino Correa, muerto en el enfrentamiento por los límites entre Argentina y Chile.

Mas adelante, la laguna Pava. El río Toro desbordado había invadido la vía por lo que primero observamos una camioneta que salvó sin mayores inconvenientes este obstáculo, así que lo imitamos y adelantamos hasta llegar a una pequeña capilla dedicada a la virgen de Loreto.

Finalmente llegamos a la parte sur del Lago del Desierto, un gran espejo de agua rodeado de un frondoso bosque nativo.

Una ruta que recomendamos a pesar del mal estado en que se encuentra, el río que corre sobre parte de la vía, pero que nos ofreció su belleza y tranquilidad.

Muy temprano iniciamos nuestra caminata hacia la estrella de este recorrido: su señoría el Monte Fitz Roy. La suerte estaba de nuestro y teníamos un clima ideal con cielo despejado. Desde nuestro mismo campamento podíamos ver a lo lejos la fantástica mole de granito.

Realmente fue una suerte gozar de este clima. Nos relataban algunos viajeros que han pasado días sin que se despeje este imponente atractivo natural. Muy entusiasmados iniciamos nuestra caminata de un poco mas de 10 kilómetros.

Acostumbrados como estábamos al pago por disfrutar de estos sitios tan especiales, nos sorprendió muy positivamente que el acceso fue completamente gratuito. Esas eran excelentes noticias para nuestras finanzas 🙂

Los primeros metros son de constante ascenso cruzando un bosque patagónico repleto de Lengas y Ñires que le otorgan una belleza singular. Esta experiencia de vida que nos lleva por estos caminos cargados de magia, sencillamente nos hace felices. El cansancio nunca nos podrá ganar siempre que tengamos imágenes como las que vienen a continuación.

Es el camino el que nos llena de vida. La meta llegará mientras gozamos de minutos que no olvidaremos, porque [Tweet “La meta es el camino”]. Al llegar a una cima sentimos el viento frío que hacía aún más grato este momento.

Divisamos desde lo alto el río Las Vueltas y luego de poco mas de 4 kilómetros llegamos a la laguna Capri y el mirador.

El mirador.
El mirador y el que mira.

Estábamos realmente motivamos. Este era uno de esos caminos que hemos aprendido a querer, a disfrutar profundamente, porque mientras recorremos la fantasía de estas tierras de fábula, tenemos esa posibilidad del silencio, de reflexionar, de ventilar nuestras ideas interiores, solo perturbados por la ágil marcha de jóvenes de paso apurado que nos pasan mientras hablan y ríen. Nosotros, en nuestra segunda juventud, tenemos la capacidad de hacer una cosa o la otra. O caminamos o charlamos 🙂

Cada vez nos acercábamos más y tomamos muchas, muchas fotos. De vez en cuando parábamos a tomar un poco de aire. El paisaje cambiaba con mucha facilidad a cada momento.

En el kilómetro 8 está Poincenod, un centro de camping para los que hacen escalada o dividen el tramo en varios días.

Seguimos el sendero atravesando puentes, ríos azules y puros. No resultaba difícil porque el paisaje y las inclinaciones no eran my fuertes.

Llegamos al kilómetro 9 donde se inicia un duro ascenso con un grado alto de dificultad además que la roca que pisamos, generalmente está suelta. Resultó pesado, pero vale la pena cada gota de sudor.

A los 10,2 kilómetros se abrió ante nuestros ojos el gran mirador de la base de las Torres. Sin duda es el mejor mirador para apreciar estas bellísimas moles de granito que se alzan a 3.400 metros de altura.

Nos resultó fascinante poder ver ese espectáculo maravillo que se apareció ante nuestros ojos al final de la escalada. Seguimos el sendero y nos sentamos a tomar aire, un poco hipnotizados por tanta belleza.

Ya se nos va haciendo costumbre meter los pies en las aguas heladas y transparentes de estos sitios tan bellos. Es una forma de compenetrarnos un poco mas con esta naturaleza generosa que nos acoge. Bueno y también para refrescarnos 🙂

Fue fascinante contemplar ese color verde azul de las lagunas y ver esas torres con un color café claro que contrastaban con el azul del cielo. No recuerdo exactamente, pero estuvimos unas dos horas contemplando este sitio que te retiene. Una experiencia de diez. Bien descansados, fortalecidos y agradecidos por haber tenido la posibilidad de experimentar este día soleado y con tanta belleza, emprendimos el regreso.

Aunque en la foto el gesto fue exagerado, el cansancio era muy real. Es bastante mas fácil ascender que descender. Prueba de ello fue el accidente que vimos de un turista justamente cuando iba bajando. Los rescatistas estaban haciendo su mejor esfuerzo y con poleas y una camilla, solucionaban el problema.

Tomamos agua de los arroyos, una experiencia en la que nos habían insistido. Que agua pura y deliciosa. Tenían razón nuestros ocasionales consejeros. Llegamos sobre las 5 de la tarde, cansados y felices a nuestro sitio base y preparamos una deliciosa comida para luego dormir plácidamente.

Seleccionamos las mejores para quienes nos leen y las pueden ver haciendo click sobre la siguiente.

IMG_6369

Los esperamos en nuestra próxima historia 🙂

Esta entrada tiene 2 comentarios

  1. Anónimo

    Martha & Felipe sigo mi recorrido virtual para mi estas son las más hermosas fotografías de su aventura que nuestro creador les siga dando fuerzas para continuar su viaje y compartiendo en fotos esos hermosos lugares un abrazo??????????

    1. felsego

      Muchísimas gracias 🙂 Que bueno que sigamos viajando juntos

Comentarios cerrados.